Invasión ‘okupa’

DSC_9833_1411Los casos de ‘okupación’ de viviendas que estáis conociendo en los últimos días no son casos aislados; el problema ha llegado a tal magnitud y estamos viviendo un asedio a tantos niveles que el asunto merece un análisis conjunto y la intervención contundente de las autoridades. De todas, desde el ayuntamiento más apartado hasta algunos despachos de Madrid, donde nos deben muchos guardias y muchos policías. Pero acabaremos el verano en estado de emergencia y a nuestros gobernantes sólo los veremos sonriendo con copas en la mano en los bares de moda. Como si no pasara nada. No sé a qué se dedican ni de qué hablan en esas juntas de seguridad que veis reunidas de vez en cuando en fotos en la prensa, lo que sí sé es que no vemos resultados, que no se está frenando la delincuencia. Qué no os engañe ninguna estadística. Vamos directos a otro verano de terror, pero no os preocupéis, que los consellers seguirán luciendo joyas en las fiestas de sus amigos, los mismos que, impunemente, joderán la vida a sus vecinos incumpliendo todas las normas sobre contaminación acústica.
Volviendo a la ocupación de viviendas, si bien es cierto que algunos ‘okupas’ son estafados con un alquiler falso (con un timo tan fácil de desmontar, en realidad, como el de la estampita), la mayoría son, sencillamente, temporeros delincuentes que creen tener derecho a venir a una isla saturada y coger sitio aunque sea a costa de las propiedades de los ibicencos, que al parecer hemos dejado de tener derechos. Al menos, nadie los defiende. Y, creedme, hay muchos ‘okupas’ de este tipo y, en estos momentos, y estamos en abril, cuadrillas de ellos buscan casas que no parezcan habitadas, en las que no haya movimiento alrededor. En algunos casos, para que estéis avisados, están usando lo que podríamos llamar el sistema del candado; observan que la casa no parece habitada y ponen un candado nuevo en la verja que les permitirá saber si la vivienda es visitada a menudo, ya que volverán al cabo de unos días a comprobar si ha sido retirado. Y entonces romperán el que había antes, forzarán la cerradura y entrarán ¿Os habéis encontrado algún candado en vuestra verja? En Sant Josep y en Santa Eulària algunos sí lo han encontrado.
Están ocupando incluso casas en obras y casas en reforma, y cuando os deis cuenta ya los tendréis dentro. Y ya sabéis que, si consiguen entrar, sacarlos es muy difícil y la mejor manera de hacerlo resulta que no es legal. Ni la Guardia Civil ni la Policía podrán hacer nada si no los pilláis a tiempo. Las Fuerzas de Seguridad ni siquiera tienen efectivos y ya no pueden ni con los asaltos en casas como ponerse con unas ‘okupaciones’ ante las que poco pueden hacer. Nos están obligando a defendernos solos. De hecho, es el consejo que, en confianza, dan algunos de estos agentes. A mí ya me han enseñado más de un truco por si entran en la vivienda y para sospechar de merodeadores; enterarme de todo lo que pasa me tiene tan a la defensiva que acabaré haciendo que el perro mate al cartero… Robos, ‘okupas’, alquileres demenciales, agresiones, asaltos como el del juez de paz, violaciones, tráfico de drogas, ruido, problemas de tráfico… ¿De verdad queda alguien que crea que todos los delitos y los graves problemas de convivencia que se registran en Eivissa son casos aislados? La mayoría, sed conscientes, no os enteráis de la mitad de lo que pasa en esta isla, por diversos motivos y porque también interesa ocultarlo un poco, en la medida de lo posible. Y no, no son casos aislados, son todos derivados de unos mismos orígenes y ya va siendo hora de que quienes gobiernan hagan un análisis de conjunto, a ver si son capaces, y reconozcan que estamos a un paso del estado de emergencia y que la necesidad de buscar soluciones de verdad es ya un clamor popular. Hay que frenar la destrucción. YA. Hay que hacerles saber que no los queremos de copas en locales sospechosos, ni alabando en ferias las bondades triviales de una isla que se cae a pedazos, sino atacando la verdad de frente y en juntas de seguridad en las que se traten los verdaderos problemas de la isla y se encuentren soluciones.

@territoriocat

Anuncios

Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En periodismo, he pasado de la sección de sucesos (sin abandonarla completamente) a realizar un periodismo divulgaltivo, de temas científicos y sobre el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural de las islas, con especial atención a la divulgación del patrimonio marino. Éste es un trabajo que realizo, principalmente, con la colaboración del fotógrafo Joan Costa, con quien, en abril de 2017, he publicado el libro '101 flores de Ibiza y Formentera'. He publicado una decena de libros. Entre ellos 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín.
Esta entrada fue publicada en corrupción en Ibiza, opinión, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s