El sueño de la moción de censura

DSC_0127Érase una vez un ayuntamiento de pueblo (una de esas instituciones que quizás no deberían ni existir) en el que todos ambicionaban la vara del alcalde. Fue un sueño y se desarrollaba así:

Se habían celebrado elecciones y aquel alcalde, al que le gustaba tener brillante su bastón de mando, había mantenido su puesto, a duras penas. Era progresista, o eso decía, porque lo cierto es que había llegado a prohibir la entrada de un medio de comunicación en ‘su’ ayuntamiento…  Y enfrente, en la oposición, tenía al eterno partido de derechas (jodido por no comandar ya un corral que tradicionalmente fue suyo) y un partido nuevo pero con maletas viejas; la oposición la conformaba, en definitiva, toda una suerte de curiosos personajes de distinta procedencia, condición, linaje y canallaje a los que sólo unían dos rasgos; el afán de poder y la escasa preparación para ejercitarlo.

El partido nuevo, con ganas también de ser bisagra y al que llamaremos A, venía a ser una escisión macarra del partido de derechas, desde ahora B, pero iba por la vida de alternativa. ¿Quién cree todavía en los partidos alternativa? Hizo campaña de su teórica diferencia y sus portavoces prometieron a sus votantes, y ciudadanos en general, que jamás pactarían con el eterno partido de derechas… aunque más adelante asegurarían que tales promesas eran una invención de la prensa, que todos sabemos que cuando no tiene noticias se las inventa.

Pues bien, llegado el momento, y entonces llega lo más importante del sueño (no olvidemos que esto es un sueño), al partido A se le presentó la ocasión de pactar con el partido B para quitar la alcaldía a C, los de izquierdas, y se iniciaron las negociaciones. El problema principal, desde luego, era quién sería el alcalde si se presentaba una moción de censura… Y lo cierto es que pudo haber en esos momentos alguien en el partido A que se planteara qué sería lo justo y acertado, pero entonces llamó por teléfono un cacique local y le dijo exactamente lo que tenía que hacer… Que para eso están los caciques. Y es que resulta que el portavoz de A tenía una empresa de vehículos de alquiler, que, mira por dónde, disponía de contrato preferente en los hoteles del cacique cualquiera de isla cualquiera. La cosa pintaba fácil:

-O pactas con el partido B y le das la alcaldía a Flor de Loto (hija de histórico concejal de partido B) o te olvidas de los contratos que tu empresa tiene con la mía.

Y si en algún momento, aquel político de accidente en partido A pensó en hacer lo correcto, en no traicionar a sus propios compañeros ni a los ciudadanos, si en algún momento pensó en no hacerlo, se le olvidó.

Y yo recuerdo que, en mi sueño, podía enterarme de tales tejemanejes de corrupto sin clase porque uno de los políticos del partido B, uno que otrora fuera presidente de otra institución que también podría plantearse suprimir, lo contaba alegremente a sus amigos. Para alguien de escasos principios, aquello no supondría más que una anécdota, claro, algo que contar a los amigos en el bar…

Llegados al punto en el que los políticos consideran anecdóticas sus corruptelas y las de los suyos, ¿hay vuelta a atrás? Y, ¿a alguien le suena mi sueño? ¿Ha escuchado alguna historia similar en algún bar?

Respecto a la foto… Bueno, no sabía cómo ilustrar el asunto sin que me cayera una querella.

Y más sobre la serie ‘Sueños’:

https://territoriocat.wordpress.com/2010/12/13/la-tecnica-de-la-proteccion/

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En periodismo, he pasado de la sección de sucesos (sin abandonarla completamente) a realizar un periodismo divulgaltivo, de temas científicos y sobre el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural de las islas, con especial atención a la divulgación del patrimonio marino. Éste es un trabajo que realizo a menudo con la colaboración del fotógrafo Joan Costa, con quien, en abril de 2017, he publicado el libro '101 flores de Ibiza y Formentera'. He publicado una decena de libros. Entre ellos 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín.
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2 respuestas a El sueño de la moción de censura

  1. MIguel dijo:

    Buf, buf, buf… que duro… Grácias por aclarar las cosas, el Mundo de los Sueños, és a menudo un poco hermético para los NO INICIADOS!!! Suerte que en la Realidad estas cosas no pasan nunca…

  2. farta dijo:

    Es resum de s’episodi següent. Es carreguen tres places i contracten tres càrrecs de confiança, i sense despentinar-se

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