El subteniente corrupto

En realidad, más que la historia de un subteniente corrupto, esta es la historia de un cabo con cojones. Es, además, una pequeña historia ejemplar como las que me gusta contar a mis amigos más resignados (me ponen de los nervios) cuando quiero defender que todos nuestros actos importan, que todos, más o menos, podemos cambiar el mundo.

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena por falta grave a un subteniente de la Guardia Civil por autorizar la compra de 50 pegatinas con la bandera española a un precio de 3.178, 48 euros. Es decir, a 63,57 euros el adhesivo de marras. El tribunal, claro está, ha considerado “desproporcionado” el precio pagado por las banderitas, compradas para los vehículos del Instituto Armado, y ha desestimado el recurso del subteniente contra la condena del Tribunal Militar Central que llevaba asociada la pérdida de destino.

El cabo en cuestión, el que he empezado diciendo que tiene cojones (y seguro que todos los guardias y militares me entienden bien), advirtió a su superior de que el precio por pegatina le parecía excesivo, a lo que el subteniente le contestó, más o menos, que no era asunto suyo, que volviera a su puesto de trabajo y que si alguien preguntaba por la factura que dijera que el precio de 63 euros y medio era por todo un juego de pegatinas, no por una sola. Es decir, encima pretendía hacerlo cómplice de sus corruptelas cuartelarias.

Sin embargo, el cabo no se quedó tranquilo y buscó en internet el coste de esas pegatinas, hasta encontrar que podía adquirirlas por un precio muy -pero que muy- inferior; entre dos y tres euros por adhesivo. Y volvió el hombre, insistente, a hablar del asunto con el subteniente, que le contestó que no se fiara de las referencias de internet y que dejara de una vez el tema.

El cabo no lo dejó, claro. Informó de los hechos a su comandante y, por tal decisión, ahora estamos donde estamos. O concretamente, por tal decisión está el subteniente donde está…

Y eso sí, aunque yo felicito al cabo y uso su historia como ejemplo de que todos podemos cambiar las cosas, también me hubiera gustado saber a quién compró el subteniente las banderitas adhesivas a más de 60 euros la unidad. ¿Era la empresa de su suegro o se embolsaba parte de los beneficios de más?

 

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En periodismo, he pasado de la sección de sucesos (sin abandonarla completamente) a realizar un periodismo divulgaltivo, de temas científicos y sobre el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural de las islas, con especial atención a la divulgación del patrimonio marino. Éste es un trabajo que realizo, principalmente, con la colaboración del fotógrafo Joan Costa, con quien, en abril de 2017, he publicado el libro '101 flores de Ibiza y Formentera'. He publicado una decena de libros. Entre ellos 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín.
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