Morir matando

 A pesar de que el éxtasis ha provocado la última alarma por droga en las islas Baleares, los expertos han constatado, con sorpresa, que el reinado de esta droga ha finalizado; ya no es la más habitual en las noches de fiesta y se ha producido un descenso de la pureza de las pastillas que aún circulan en el mercado. La ketamina ha tomado el relevo.

La sospechosa está identificada. Es una pastilla rosada con una estrella de cinco puntas, un símbolo que era muy común en las pastillas de éxtasis que hace diez años llegaban a las islas Baleares. Esta –o varias como esta– provocaron la muerte de Jodie Nieman en la discoteca Space en la madrugada del miércoles día 13. Y si bien se detectaron primero en Platja d’en Bossa, la semana pasada también se vendían en Sant Antoni, donde varios turistas afirmaron, después de ver como la ambulancia se llevaba a uno de sus amigos, que habían comprado estrellas en el paseo marítimo.

Sin embargo, falta saber aún qué sustancia concreta de cuantas se venden como éxtasis se esconde detrás de la imagen de uno de los logos más conocidos por las Fuerzas de Seguridad del mundo entero, detrás del que, en otras ocasiones, se ha encontrado no solo MDMA, MDEA y MDA (los tres derivados a los que con más frecuencia se les atribuye el nombre de éxtasis) sino también la más peligrosa fórmula PMA, más fácil y barata de fabricar, a la que se imputan muertes en diferentes lugares del mundo y a la que llaman, prosaicamente, ‘droga de la muerte’. El último alijo importante en el que se vieron estrellas fue el de la Operación Calma, llevado a cabo por la Policía en 2009 (a ella pertenece la fotografía).

Mientras se realizan los análisis de las muestras que se lograron intervenir y que se supone pertenecen a la misma partida que las que mataron a Jodie, la Guardia Civil y expertos en toxicomanías de diversos ámbitos sospechan que, una vez más, y ante el hecho constatado en los últimos tres años del descenso del más puro éxtasis en el mercado, la isla está siendo usada como laboratorio para probar una nueva fórmula que use el nombre de ‘la droga del amor’ sin necesidad de ser ni MDMA ni MDA ni MDEA. Ya había datos que apuntaban a ello antes del fallecimiento de Nieman, porque, para empezar, en noches anteriores, el servicio de Urgencias del hospital había atendido a jóvenes intoxicados por consumo de anfetaminas o metanfetaminas. Y si bien ello no es extraño, sí eran poco usuales los elevados niveles de taquicardia que presentaban y el tiempo que tardaban en recuperarse. Como también lo es la intensidad de los brotes psicóticos y las alucinaciones más organizadas que manifiestan algunos pacientes que están precisando asistencia médica. Aunque en tres días (del fin de semana del 16) se han registrado veinte casos, lo que realmente asombra es que aumentan aquellos que requieren ingreso en UCI o en Psiquiatría.

Nefastas señales que dieron lugar a la sospecha. La segunda referencia eran las noticias –sin verificar, eso sí-–de que volvía a haber muchas pastillas de MDMA en la isla, cuando, desde 2008, apenas se oye hablar de esta droga en las zonas de fiesta. Responsables de seguridad en locales de Sant Antoni lo corroboran; si el año pasado solo se hablaba de mefedrona y de ketamina, este año la ketamina (hallada por primera vez en Eivissa en 1998 e ilegalizada el pasado mes de octubre) sigue siendo la droga que más buscan los ‘clubbers’. Es, asimismo, la sustancia que más preocupa a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, según ha puesto de manifiesto en sus informes de los dos últimos años. Además de la ketamina, en la isla prolifera el cristal, forma cristalizada de las metanfetaminas y de derivados anfetamínicos y una de las drogas más baratas.

También, por otra parte, es un dato significativo que los fabricantes-traficantes hayan usado un logo tan común como es la estrella, fácilmente identificable como éxtasis por los consumidores de esta droga, lo que puede contribuir a su confianza.

Y si los peores presagios se han cumplido con el aumento de la intoxicaciones graves y con la muerte de Jodie Nieman, los agentes y los médicos que ahora esperan los resultados de los análisis de las pastillas y los resultados toxicológicos han querido destacar, porque siempre hay que buscar la manera de ser optimistas, que, en el caso de que se trate de una partida de una nueva fórmula, es posible que no siga vendiéndose tras la muerte de Jodie Nieman; la prueba ha salido mal, así que el producto podría no prosperar. Los traficantes quieren fidelizar clientes, no matarlos.

reportaje éxtasis

 

 

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En 2014 se publicó 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', un libro dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín. Y en 2016 se edita el libro 'Sa Penya blues. El crimen del minusválido', en el que el asesinato de un paralítico sirve de pretexto para adentrarse en el submundo de las drogas en el barrio de sa Penya.
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