Papa Doc en el infierno del Barón Samedi

 

Se han cumplido cuatro décadas de la muerte de Papa Doc. Y, para los que queremos creer, existe la esperanza de que esté asándose en el infierno mientras cuenta dólares (o gourdes) eternamente, una y otra vez. Todos aquellos billetes que robó al pueblo de Haití. Los que sus esbirros y compinches se llevaban en maletas del Banco Central Haitiano para amasarlos en paraísos fiscales. Valiente malnacido, que, aunque fue presidente electo, se nombró dictador vitalicio y miraba desde su trono como el pueblo más golpeado de la tierra se pongan como se pongan los judíos se moría de hambre. Se seguía muriendo de hambre.

Me atrae la historia del Papa Doc. Es el tipo al que me hubiera gustado analizar como la unidad de análisis de la conducta de Quantico estudia a un asesino en serie en el corredor de la muerte, como se disecciona una rana. ¿Cómo un médico que luchó contra el tifus en las zonas más desfavorecidas se convierte en el despreciable dictador que usa el vudú contra su propio y supersticioso pueblo? Es el mismo Duvalier el que, antes de ser siquiera ministro, consiguió la ayuda de un millonario para llevar penicilina a la isla durante una epidemia de pian y el que instauró un régimen de terror y corrupción. ¿Fue solo por dinero o disfrutaba con el sufrimiento del pueblo?

François Duvalier, primer presidente de Haití, llegó como un santo, un profesional dedicado a salvar vidas ganándoselas a las enfermedades tropicales, y acabó pretendiendo ser la muerte; afirmaba ser un brujo vudú e imitaba la imagen del Barón Samedi (el loa o espíritu que viene a representar al dios de la Muerte).

Me atraen este tipo de personajes por deformación profesional y quizás también porque hacen que me plantée si la gente es capaz de cambiar o solo es capaz de ser ambivalente, y es un tema que me motiva. ¿Qué hace que un médico al que llegan a reverenciar con el cariñoso apodo de Papa Doc se convierta en el tirano que luego fue?

Papa Doc murió el 23 de abril de 1971. Pero no importó demasiado a los haitianos… porque a Papa Doc lo sustituyó su hijo, Baby Doc, que, fiel a las enseñanzas de su padre, entró en el libro Guinnes por organizar la boda más cara de la historia la suya, claromientras el país del vudú seguía muriéndose de hambre…

¿No se los podrían haber cargado también los SEALS?

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En 2014 se publicó 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', un libro dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín. Y en 2016 se edita el libro 'Sa Penya blues. El crimen del minusválido', en el que el asesinato de un paralítico sirve de pretexto para adentrarse en el submundo de las drogas en el barrio de sa Penya.
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