La clave italiana

Ya tengo la clave. Hasta ahora no entendía por qué alcaldes y políticos varios arrestados a lo largo y ancho de este país en casos de corrupción eran objeto del apoyo incondicional y más bien escandaloso de una parte de sus conciudadanos. Me sorprendió ver a ese alcalde de Alcaucín –en una de las operaciones anticorrupción del año pasado– recibido con aplausos cuando llegaba detenido al juzgado. Me alucina ver a esos señores con bigote que se acercan a darle ánimos y a esa mujer que le grita ‘¡guapo!’ cuando sale de declarar sobre su participación en irregularidades urbanísticas mediante sobornos… y esos gritos de ‘Todos estamos contigo’ ¿No es a los guardias civiles que los entregan a la Justicia a los que habría que aplaudir?

Y todavía volví a sorprenderme al comprobar que hasta la ex presidenta balear María Antonia Munar, líder de ese partido –Unió Mallorquina– que hoy se revela como una auténtica escuela de delincuentes, tenía sus adeptos a los que mandar besos a la entrada en los juzgados, cuando llegaba a ellos para declarar por sus propios casos de corrupción urbanística.

Hasta ahora no entendía tales manifestaciones porque no alcanzo a comprender que se apoye a voz en grito ni tan siquiera la mera sospecha del delito, que una cosa es apoyar a tu familia haga lo que haga y otra muy distinta ofrecer tu incondicionalidad a tu alcalde, que puede estar robándote el dinero y destruyendo tu pueblo mientras se enriquece.

Antes veía las imágenes y, aunque me resultaban familiares, no alcanzaba a conectar las ideas… De pronto, he recordado. Tenía otros ejemplos similares, claro, ¿dónde? En Italia, por supuesto… Mis amigos dicen que tanto leer sobre mafias sicilianas, napolitanas y calabresas me hace andar por la vida sospechando hasta del gato, pero reconozcamos que suelo acabar encontrando en Italia las claves para interpretar la vida, qué le vamos a hacer. Las manifestaciones de apoyo a los políticos detenidos son muy similares a las que se producen en muchas ciudades y pueblos italianos cuando se detiene a un boss, a un capo, de la Mafia que sea… Y no es la fe en su inocencia, precisamente, lo que mueve a tantos vecinos a acercarse a los juzgados a apoyar al esposado, no, es algo similar al temor y la prudencia. Si estás allí, le estás diciendo al boss que tú no lo has traicionado y que sigues confiando en él, por lo que pueda pasar… Si estás allí, quizás no haya represalias contra ti y tu familia, y algún día te pueda servir para algo. En el caso de los alcaldes españoles, quizás permanezca en el imaginario colectivo la figura del político cacique y haya, así, algo de simple papanatismo en su apoyo, pero también habrá algo de ‘señor alcalde, si sale de ésta acuérdese de que yo estaba aplaudiendo’.

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En 2014 se publicó 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', un libro dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín. Y en 2016 se edita el libro 'Sa Penya blues. El crimen del minusválido', en el que el asesinato de un paralítico sirve de pretexto para adentrarse en el submundo de las drogas en el barrio de sa Penya.
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